domingo, 24 de agosto de 2008

Alquimia



Parte belleza

una colilla al

egoísmo

y punto

sos poema.

lunes, 18 de agosto de 2008

Otra comunicación es posible



Fran se coloca el pasamontañas y su mirada se transforma. Cierto es que la imagen de por sí resulta impactante. Pero no es exactamente eso lo que provoca la transfiguración. Cuando este mejicano se tapa el rostro muestra sus convicciones, su existencia política y genera la sensación con sus palabras de que su discurso se encuentra siempre en estado de construcción.

Ilich nació en Tijuana, México, en 1975. Es zapatista. Y digo que es zapatista, porque vive como zapatista, sueña como zapatista y su trabajo se encuentra atravesado profundamente por el espíritu de la lucha libertaria subcomandada por Marcos.

Resulta algo curiosa su presencia en el España Córdoba, pero Ilich ocupa el espacio y despliega sus ideas y proyectos con la serenidad de quien se encuentra convencido de la necesidad del encuentro con otros. Algunos cordobeses se han acercado a escucharlo. Fran no viene a hablar expresamente de política, sino de narrativas digitales. Sin embargo, explora las "otras narrativas posibles" en el uso de las tecnologías de la comunicación y lo hace con todo el sentido político que este uso puede llegar a tener.

El mejicano habla de los muertos de Oaxaca que nunca tuvieron presencia en los medios masivos y narra la necesidad de contar con "otras estrategias de comunicación". Y como buen zapatista, no se trata de un derroche de palabras inertes, sino que cada uno de sus dichos se apoya en una experiencia vivida en estado de transformación. El que se acercó a buscar recetas para aplicar a nuestra realidad local, seguramente siente que se fue con las manos vacías. Ilich hizo referencia a proyectos digitales que se encuentran ligados a realidades locales, propias de su pueblo. Para otras realidades, otras transformaciones, otras narrativas. Aunque al describir las grietas que exploran los comunicadores que trabajan desde el zapatismo, apareció quizás un vector común próximo a nuestros campesinos del norte cordobés, a los pueblos originarios de nuestra américa.

Ilich ejerce su activismo digital desde la década del '90 y es el editor de la revista electrónica Cinematik. Además, ha publicado dos novelas (Metro-pop y Tekno guerrilla). "Fiction Department" es su proyecto más reciente, desde allí trabaja el género de la novela como herramienta de reinterpretación de la cultura popular. Como si todo esto fuera poco, este joven mexicano impulsa junto a otros compañeros la existencia de un servidor de internet alternativo (Possible Words) que cuenta ya con muchísimas páginas web subidas e incluso sustenta un programa económico de préstamos para lograr así mantenerse trabajando. Desde ese refugio, "Possible Words" combate la desinformación generada por las grandes empresas multimedia, como es el caso de Televisa, una mega cadena televisiva mexicana que al verse duramente criticada intentó hackear el servidor zapatista en varias oportunidades.

Militando el software libre y la democratización del acceso y producción de la información, Ilich sembró algunas preguntas tras su visita por nuestra ciudad la semana pasada y se fue despacito, andando, haciendo el camino a cada paso.

Visitá estos sitios! Conocé más sobre el trabajo de Ilich y del EZLN!

http://possibleworlds.org/
http://ficcion.de/

www.ezln.org.mx

http://www.margen.org/desdeelmargen/num4/estela.html

http://ccec.org.ar/ccec/calendario/otra-narrativa-es-posible-fran-ilich/

http://www2.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=230692

domingo, 10 de agosto de 2008

Manifiesta


No corren los segundos
amor
destilan
desánimos aparentes
una mano me ofrece cruzar
y la San Martín es
Rue sin Pont des Arts
no encontrar
nada
ni a vos
¿te asusta?
Miedo no es
ese sonido del silencio
o tus puños cerrados
débiles
espejos infalibles
delatan
presente autoinvocado
mereceremos
lo luchado
a cada cepo
su esclavo
y no te niegues
al propio peso
de la balanza
ya sabemos no
hay tierra o
cielo
sólo números
inexactos.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cuerpo Reconocido


La muerte resulta probablemente uno de los temas más difíciles de abordar para el arte. No sólo por los tabúes sociales que lo rodean, sino también porque desde los tiempos de las civilizaciones más antiguas el cuerpo de una persona muerta reclama ciertos rituales esenciales para concretar el pasaje a mejor vida y esto arrastra cierto respeto por lo sagrado. Lo cierto es que la presencia del cuerpo sin vida despierta ciertas disposiciones sociales ligadas a lo fúnebre, al velorio, a la sepultura. Nadie espera que alguien se ría a carcajadas en una sala velatoria, o que los allí presentes hablen a los gritos. Por el contrario, tal como lo describiese Cortázar en uno de sus cuentos, la conducta en los velorios suele rozar el rito masoquista y la hipérbole de la tristeza, colectivamente valorada y decodificada como amor por el muerto.
Quizás, más complejo que esto sea para el artista el abordaje de la desaparición del cuerpo, la imposibilidad de realización del ritual, la ausencia total de lo sagrado y la consecuente imposibilidad de otorgarle descanso al alma de la persona. En una de sus tragedias, Sófocles corporiza esta idea con Antígona, hija de Edipo y hermana de Polinices, quien luego de ser asesinado es sometido a la más cruel de las humillaciones posibles: la negación de la sepultura. Creonte, rey déspota, tío y contendiente de Polinices le impide a este morir con dignidad al prohibirle alcanzar el honor de la sepultura. Indignada y dolida en la profundidad de su espíritu, Antígona no descansa hasta conseguir enterrar el cuerpo de su hermano muerto, para dignificar así públicamente su imagen.
Retomando esta cuestión, la dramaturga argentina Griselda Gambaro crea “Antígona Furiosa”, una versión local de la tragedia griega que se relaciona con la nefasta figura del desaparecido, creada por los represores de la última dictadura militar. En esta obra teatral, Antígona se encuentra simbolizando a aquellos que pelean para no olvidar, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. La búsqueda del cuerpo, la lucha por la memoria, la verdad y la justicia que impulsan los organismos de Derechos Humanos, encierran en el fondo esta necesidad básica de los familiares y allegados a las víctimas (más allá de los objetivos esencialmente políticos) de poder enterrar a sus muertos. Saber dónde están, qué les sucedió y facilitar su paso al otro lado con dignidad y honor. Desaparecer los cuerpos, implica desaparecer el derecho a dignificar la muerte.
Presenciando la performance de la guatemalteca Regina Galindo, hoy reflexioné sobre todas estas cuestiones. Recordé también y reviví aquellos momentos en los que debí enfrentar la muerte de un ser querido. También recuerdo cuántas veces presencié el ritual del velorio de tantos desconocidos, junto a mi abuela, que trabajó durante años como funebrera (qué trabajo, por dios). Recuerdo gritos desgarradores, olor a café recalentado, el sonido del murmullo por lo bajo, el momento de las anécdotas, amaneceres inminentes. En todos esos recuerdos, existe un espacio del tiempo ocupado por la contemplación del cuerpo, la certeza del final del final. El cuerpo presente, reconocido, evidente.
Cuando estuve frente al cuerpo inerte de Regina, cubierta por una sábana blanquísima, sentí el contenido deseo de mirar. Pero descubrir el cadáver se anunciaba casi con la calidad de un morboso instinto profanador sostenido por incontables tabúes. No podía, sin embargo, abandonar la sala. Finalmente alguien se atrevió a correr el cobertor. Ya la certeza alcanzada. Sólo a partir de ese momento me sentí libre de abrir la puerta, salir e irme tranquilamente a casa.


En la web



Equipo Argentino de Antropología Forense http://eaaf.typepad.com/eaaf__sp/

sábado, 2 de agosto de 2008

Actitud Sábado Retro




Rutas argentinas
Almendra/Luis Alberto Spinetta


Tengo los dedos superateridos de tanto esperar a ese hombre que me lleve por las rutas argentinas, rutas argentinas, rutas argentinas, hasta el fin. Tengo la mente super consumida de tanto esperar a ese auto que me lleve por las rutas argentinas, rutas argentinas, rutas argentinas hasta el fin. Chicas y muchachos nos esperan allá llevamos buenas cosas, llevamos buenas cosas, chicas y muchachos nos esperan allá, pero nadie nos quiere llevar. Tengo los dedos superateridos de tanto esperar a ese auto que me lleve por las rutas argentinas, rutas argentinas, rutas argentinas, hasta el fin. Chicas y muchachos nos esperan allá llevamos buenas cosas, llevamos buenas cosas, chicas y muchachos nos esperan allá, pero nadie nos quiere llevar. Tengo los dedos superateridos de tanto esperar a ese auto que me lleve por las rutas argentinas, rutas argentinas, rutas argentinas, hasta el fin...

Tarareando este tema me voy de acá...ya me fuí...y viene la música!

jueves, 31 de julio de 2008

Niñez



Visitando

sitios ya vividos

[una hormiga

cargando verde alimento]

me sumergí

en los días

amarillos

de mujer en vísperas

de estallido

y hamaqué al miedo

sonriendo

descalza

en un arrebato de pasado.

miércoles, 30 de julio de 2008

Casillas Marcadas


Hoy, después de las bombas y las balas de goma que sacudieron a mi ciudad, después de discutir incansablemente sobre la criminalización de la protesta y la violencia ejercida por el Estado, en algún rincón de esta agitada jornada, lejos del ruido, me encontré por última vez jugando a la rayuela...

"Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en la ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los mil ojos de Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdoname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.
¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al verse".


y además un papel con este fragmento:


La lenta máquina del desamor

los engranajes del reflujo

los cuerpos que abandonan las almohadas

las sábanas los besos


y de pie ante el espejo interrogándose

cada uno a sí mismo

ya no mirándose entre ellos

ya no desnudos para el otro

ya no te amo,

mi amor.


(Extracción de "Bolero" en Salvo el Crepúsculo J. Cortázar)


martes, 29 de julio de 2008

Ramito de Violetas Joder!


Estoy completamente indignada. No es por la charla que tuve el honor de escuchar hoy entre dos viejas que se quejaban enojadísimas porque "la ciudad está cortada por los gremialistas de EPEC" (léase en tono despectivo y con cara de "me gustaban más los cortes de la Sociedad Rural"). No señores, no es por eso que estoy verde. Tampoco es porque, una vez más, la sección espectáculos de los diarios salió a mofarse de mi querido y respetado, musicalmente siempre, Charly García. No señor. La razón de mi estado colérico es que hoy, en medio de la mañana vino una compañera de trabajo, española y osó decirme que Carlitos "La Mona" Jimenez es un ladrón. What??????? Qué lo que decí??? Le respondí yo poniéndome la camiseta. Y ahí nomás me desembuchó la historia de una canción que fue, aparentemente hurtada por La Mona a una cantante española muy hippie de la década del '70. La canción "esa que habla de un ramo de flores que la chaba recibe de otro, pero que es el mismo marido que se las manda", me dijo. "Naaaaaaaaaaaaaa" le contesté yo. Pero, efectivamente, se trata de "Ramito de violetas", ese maravilloso himno cuartetero que tantos de nosotros hemos bailado y tarareado incansablemente. Resulta que lo cantaba una tal "Cecilia" en España. No sé si realmente es así, o si la Mona menciona su autoría o nó en el disco original que lo incluye, pero ese tema se encuentra en el CD Historia y no sé qué habrá sido de la vida de esa tal "Cecilia", creo que sigue cantando, tomando LSD (es, además, tipo la Sergio Denis gallega), pero el mérito de Carlitos no es el de hacer letras bonitas (aunque también las ha hecho y son muchas). La Mona es cultura, nuestra cultura, la de acá, de este lado del mar; la misma de los negros e indios a quienes les saquearon el oro, la misma de los sudacas que tienen que bancarse las conductas xenofóbicas de los europeos que detestan la inmigración, la misma de los campesinos del norte cordobés que sufren la violencia de los grandes terratenientes y pools económicos, la misma de los "villeros" que son desalojados de sus casas para ser trasladados fuera de la ciudad, lejos del centro que tiene que verse "bonito" para los turistas que vienen a dejar sus euros en los restaurantes (con cartas en inglés) y en los shoppings reservados para pocos. Capaz que estoy haciendo una ensalada. En este momento sólo se me cruzan Galeano, el concepto de cultura popular y cierto instinto kamikase. Pero aguarden que esto no termina acá. Minutos más tarde hablando ya de cuestiones meramente económicas otro compañero me dijo "ojalá fuéramos como España". Otra vez: "what???" exclamé (como verán uso palabras de otros idiomas, no soy intolerante para nada). Y bueno, dale que te dale con que España esto, España aquello, mirá la seguridad social que ofrece España, hay seguro de desempleo!, y te pagan por tener chicos 2500 euros! Ja! Magnífico! Estupendo! Fabuloso!. STOP. ¿De dónde se supone que ellos sacan ese dinero?. Podemos acaso explicarlo porque "son mejores por ser europeos y encontrarse en un estadío avanzado de desarrollo"?. ¿Qué implica manejar ese concepto lineal y maniqueo de la economía mundial?.Una a una las preguntas florecen sin parar. Para intentar dar alguna respuesta ...Ma sí! que hable el uruguayo, qué joder coño!:


"Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial. Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar la prosperidad de otros; los imperios y sus caporales nativos. (...)"


"La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder. Nuestra comarca del mundo, que hoy llamamos América Latina, fue precoz: se especializó en perder desde los remotos tiempos en que los europeos del Renacimiento se avalanzaron a través del mar y le hundieron los dientes en la garganta".


Estas cosas dice Eduardo Galeano en "Las Venas Abiertas de América Latina". Como para tenerlas en cuenta.

Bueno, la cosa es que está todo bien con mis compañeros de laburo y les mando un abrazo desde ya. Es más, creo que lo del "Ramito de Violetas" sólo fue el detonante para poder decir todo esto. De última les robamos sólo una canción (nada de oro ejem!). Lo que terminó diciendo el urugayo en realidad era el punto de este post. Capish?. Salú.
Hey! dense el gusto de mirar el video de "Ramito de Violetas" en sus dos versiones y elijan al mejor!!! Ñacañaca


Cecilia http://www.youtube.com/watch?v=o1UhzRO-S60
La Mona papá! (se lo juro vieja/ramito de violetas en vivo) http://www.youtube.com/watch?v=GDHt8TPmmgc

Si NATALIA OREIRO también se atreve!!! http://www.youtube.com/watch?v=gh1WI-I7KKE&feature=related

lunes, 28 de julio de 2008

Postal


Caseríos
angulan el
paisaje
luz terciopelo
atardece
dulzura otoñal
duerme en
la última rayuela
Mientras
el obrero
pule su paciencia de lunes

domingo, 27 de julio de 2008

Té para dos ó Instrucciones para tomar una taza de té para dos en solitario

(Foto: robada descaradamente a Vicente Salvatierra - ver "Los ojos de Vicente")

Cuando el mozo se acerque a preguntarle "¿qué se va a servir el señor?", responda con naturalidad "dos tés por favor". Seguidamente, el empleado le preguntará si prefiere que el segundo té sea preparado al llegar su acompañante. A lo que usted debe responder negativamente con cara de circunstancia.Es de esperarse que a continuación usted pida el diario, para que el tiempo que transcurre entre el instante en que el mozo se dirije a la barra y la llegada de la infusión, transcurra lo más justificadamente. De este modo, usted podrá evitar cualquier tipo de mirada compasiva por parte de los demás clientes que estarían haciendo ya sus conjeturas propias acerca de la espera en solitario.Cuando reconozca el momento oportuno, dirija su mirada melancólicamente hacia el vidrio de la ventana más próxima que de a la calle. Simultáneamente, inicie un rítmico repiqueteo sobre la superficie de la mesa, inhale y exhale en forma de suspiro al menos dos veces.A esta altura el mozo estará acercando las dos tazas blanquísimas que contienen el té. Durante los segundos que tardará el hombre en llegar a destino, retome su lectura del diario y pretenda estar sutilmente sorprendido frente a su arribo. Es presumible que inmediatamente antes de apoyar pesadamente la taza sobrante le dirija una mirada imperativa, expectante de las instrucciones correspondientes a la ubicación de la pieza blanca sobre el mantel. Con un leve cabeceo déjele en claro que la quiere justo enfrente suyo. Varios centímetros alejada de la taza que usted ha asumido como propia.Una vez finalizado el proceso, tome la taza más próxima y dele un trago. Y otro. Y otro. La operación debe llevarle el tiempo justo para no quemarse y suficiente para justificar el desfasaje respecto del tiempo de espera.Dirija luego su mirada al horizonte y sacuda una de sus piernas ansiosamente, hasta que el mismo impulso energético lo lleve a tomar la otra taza. Llene su vacío personal frente a la inútil espera con un par de tragos violentos. Y ya no espere.

sábado, 7 de junio de 2008

Los Siete Dementes (LSD)

(Foto: lavoz.com.ar sip, me quedé sin batería en mi cámara "low power"...triste me puso esa situación)

Obra: LSD - Los Siete Dementes (La Comedia Cordobesa bajo la dirección de Jorge Villegas)
Lugar: de jueves a domingo en el Teatro Real, Córdoba

Dialogando con el porteño maldito

Oscuridad. Tensión. Pronto la angustia de Erdosain perseguido por la justicia y por sus propios demonios rompe el silencio. Uno a uno, los Siete Locos y Los Lanzallamas van apareciéndose en versiones imaginariamente reales. Cuando el espectador reacciona, ya la palabra escrita por Arlt inunda la sala y se expande en la teatralidad del movimento.

Revisar la obra de Roberto Arlt sugiere ser golpeado por una bocanada de realidad que emana sin clemencia para arrojar al vacío al lector. Despertar, encontrarse. El espíritu irreverente e inasible del escritor sumido en las profunidades de una crisis de humanidad se asemeja quizás a alguno de sus personanjes. Acaso Erdosain y Arlt guarden la dolorosa semejanza de ser parias en su propio tiempo, en ese Buenos Aires de la década del `30 que acabaría por delinear la inminente entrada al siglo XX, el siglo de la infamia y la desesperación.
"¿Qué hacemos con el cuerpo de Barsut?", pregunta el Astrólogo a Erdosain. Allí la respuesta se anuncia casi como presagio: "lo hacemos desaparecer". Sin duda, aquel artista tildado de mal escritor por el rancio canon literario de la época, disparó las preguntas que permanecerían latentes por años y que serían reeditadas una y otra vez en el devenir de la historia argentina.
Así, reconociendo el profundo grado de sinceridad de la obra de Arlt, ver surgir a sus personajes, elevados al discurso de la teatralidad se avisora como un gesto comunicativo y expresivo casi ineludible o sencillamente natural. Bajo la incisiva dirección de Jorge Villegas, LSD se sumerge en las pantanosas aguas arltianas para adentrarse en las caracteríticas del ser argentino, desdoblado en siete de sus más característicos espíritus.
En este sentido, la puesta que tiene una duración aproximada de una hora y media, no titubea a la hora de cruzar las citas literales con la creación escénica, proponiendo vivenciar a los personajes de la obra original a través del hecho teatral.
Sin duda, vale reconocer que lo escongráfico opera en esta obra como agente fundamental para la expresión concreta del diálogo entre las letras y las acciones. Así, LSD teje el acontecimiento, escena tras escena, en clave onírica apuntalada por el dinamismo de la estructura escenográfica creada por el Arq. Santiago Pérez. La ciudad intervenida por la escritura y desestructurada permanentemente, contiene y se moviliza al ritmo de los personajes.
Asimismo, el recurso multimedia agrega la cuota expresiva necesaria para evidenciar un progresivo espacio de exploración poética. Allí se traduce aquello que en la obra de Arlt se percibe en lo profundo, entrelíneas, en los márgenes de lo dicho.
Sin duda, la dignidad de esta versión teatralizada por la Comedia Cordobesa guarda en sí la magia de la palabra hecha cuerpo y la sospecha de que hay algo que Roberto está, todavía, a punto de decir.

jueves, 21 de abril de 2005

Pedazo de Carne / La Cochera


Obra: Pedazo de Carne (Dirección: Paco Giménez. Técnica y luces: Fernando Castello)
Lugar: La Cochera (Fructuoso Rivera 541, B° Güemes, tel. 4604035

Trozos de miseria humana

Con una puesta basada en Frankestein de Mary Shelley, La Cochera invita a recorrer los aspectos más oscuros de la condición humana. Pedazo de Carne, se sumerge en las profundidades de la sensibilidad, para desnudar la crueldad y la ambición inherentes a las personas.
El hombre. Creador omnipotente y perfecto. Asemejarse a Dios parece ser la consigna, teñida de una búsqueda de reconocimiento público. Pero, ¿cuál es el límite de la creación?. ¿Hacia dónde se dirigen aquellos designios que se escabullen entre los intersticios de realidad?. ¿Cuál es el producto de la ambición ilimitada y el sutil encuentro con los propios aspectos de monstruosidad?. "¿Será por poder?", interroga uno de los personajes.
La invitación a la boda de Elizabeth Lavenza (Silvina Bustos Fierro) y Víctor Frankestein (Marcelo Acevedo), resulta la excusa perfecta para adentrarse en el mundo de la archiconocida novela, pero explorando sus vértices más ocultos. Así, la puesta detiene el tiempo narrativo, que originalmente es de varios años, para colocar el acento una hora antes de la boda del científico.
De este modo, la obra teatral dirigida por Paco Giménez se aleja de las ataduras cronológicas y extiende la mirada un poco más allá. Quedan al descubierto las ambiciones de Víctor, los vestigios monstruosos en Elizabeth, la sensación de injusticia experimentada por la criada, Justine Moritz(Silvina Apfelmann) y la terrible angustia del Monstruo (Hernán Rossi). En medio de esto, la sed de conocimiento de Henry Clervan (Lalo Orellano), un amigo de Víctor que pretende igualarlo con la creación de la novia para el desdichado producto del Dr. Frankestein.
Estos aspectos son narrados desde una estética particular e inquietante, que consigue revelar de manera impactante la crueldad de los hechos. Sin embargo, a pesar de que se producen escenas fuertes a lo largo de la obra, la risa se impone como condimento que relativiza aquellas imágenes vinculadas al contenido trillado por el cine de terror. De este modo, a pesar de que la puesta recupera la estética de la cinematografía alemana expresionista, el colectivo de actores pretende invertir ciertas categorías vinculadas a la crueldad, para disparar un claro interrogante: en esta historia, ¿quién es el monstruo?.

Muy Honrado Señor (Cíclope)


Obra: Muy Honrado Señor, a cargo de TODOLOQNO que si...que no
Lugar: El Cíclope, Av. Colón 350 (Subsuelo 1)
Entrada: general 7 pesos, 5 para estudiantes. Sábados a las 22, domingos a las 21.

Oda al caótico asombro

"Me puse a escribir teatro porque lo detestaba". Con este espíritu, Eugene Ionesco irrumpió en aquel trillado teatro europeo de principios del SXX. Bajo sus preceptos vanguardistas, el arte escénico supo dar una gran bocanada de libertad, verdad y necesaria reorganización a sus producciones.
Entonces, lo insostenible, aquello puramente trágico y profundamente cómico, fue adoptado por Ionesco para dictar el funcionamiento de un renovado teatro. Estimulado por un contexto histórico particularmente conflictivo y cansado del realismo socialista y de la propaganda Nazi, el austríaco alimentó sus creaciones desde el absurdo.
Rinoceronte, una de sus más reconocidas producciones, renueva el vuelo de su mensaje para poner en jake al espectador cordobés desprevenido. La adaptación, Muy Honrado Señor, a cargo del grupo TODOLOQNO o si...o no se sumerge en el desconcertante mundo de Ionesco, para revisitar desde el humor las inquietudes narradas por la obra original.
Una ciudad es asediada por una manada de rinocerontes que marchan a paso constante y ensordecedor. Tres hombres se resisten a la invasión animal e intentan brindar explicaciones racionales al fenómeno, a través de rebuscados silogismos. La realidad que supera al hombre, se erige en situaciones imposibles de ignorar. Gutierrez, Ramírez y Juarez, interpretados por Agustina Angelino, Guadalupe Echegaray y Nadia Budini, intentarán detener la inminente deshumanización que amenaza a los habitantes de la ciudad. Transformarse en rinoceronte deviene en una derrota imposible de asimilar. El genial Ionesco se vale de la metáfora para narrar el implacable paso del nazismo por Europa.
Por su parte, el sonido de la puesta, a cargo de Fede Flores, colabora a crear esa atmósfera que recuerda a los desfiles militares arengados por el Führer. Asimismo, la versión dirigida por Juan Luna introduce la voz de Cavallo y el inconfundible ritmo de BajoFondo para coronar la versión argentina. En tanto, la básica escenografía permite concentrar la atención en la riqueza del texto y en el trabajo de los personajes, que hacen eco de aquello perseguido por Ionesco: la libertad y la ruptura con lo sobreactuado, para combatir la falsedad de los movimientos.